
Pasan los días, y aunque el cambio no es muy visible ya es bastante perceptible. De náuseas y malestares gracias a Dios poco he sabido, pero de antojos, mal genio y sueño sí que nos hemos enterado. Una barriguita de mujer casada ya empieza a asomarse aunque todos diga "pero si estás regia!"... pero lo mejor de todo es la emoción de saber que en este momento ya su corazoncito late y unos diminutos puntos negros esbozan lo que serán sus ojitos. Desde antes de concebirte ya te amábamos!!!